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El mítico bar Floridita de La Habana cumple 200 años

Cita obligada para quienes visiten la isla de Cuba es considerado la Cuna del Daiquiri. Fue uno de los lugares predilectos del escritor Ernest Hemingway, mientras escribía “Por quién doblan las campanas".

"Papa" Hemingway como solían llamar sus allegados y amigos al escritor estadounidense tuvo dos sitios predilectos en la isla de Cuba: playa Pilar en el paradisíaco cayo Guillermo y el bar Floridita, lugar de inspiración para sus textos en plena efervescencia bohemia de La Habana de los años '30.

Nacido en 1817, con el nombre de "La Piña de Plata", pasó a ser después el bar "Florida" para obtener finalmente su nombre actual. Ubicado siempre en el 557 de la popular calle Obispo, esquina Monserrate, en la zona de La Habana Vieja, a dos cuadras de la Plaza de la Catedral, es considerado La Cuna del Daiquiri. 

La historia cuenta que el escritor estadounidense y premio Nobel de Literatura escribió en sus mesas el borrador de “Por quién doblan las campanas”, mientras se alojaba en el hotel Ambos Mundos, a pocas cuadras de allí, y que era asiduo bebedor de un trago que terminó llevando su nombre: el "Papa's drink", un daiquiri doble de jugo de uva y el mejor ron cubano.

El daiquiri (base de ron, azúcar y jugo de limón) llegó a La Habana procedente de Santiago de Cuba y fue uno de los cantineros del Floridita y posterior dueño, el catalán Constantino Ribalaigua Vert (1888-1952), quien mejoró la fórmula y la convirtió en un éxito: añadiéndole licor de Marrasquino y aportando a la mezcla el toque final de hielo y batidora para darle el estílo "frappé".

En la actualidad, se sirven 17 tipos distintos de daiquiris. Además, Floridita posee un reconocido restaurante para más de 60 comensales, especializado en pescados y mariscos. Si se elige tomar el daiquiri en la barra el acompañamiento de la casa serán unos ricos chips crujientes de banana bien caribeños.

Además de Hemingway, por sus mesas pasaron otras celebridades internacionales como Gary Cooper, Tennessee Williams, Marlene Dietrich, Jean-Paul Sartre, Giorgio Armani, Ornella Muti, Imanol Arias, Paco Rabanne, Ava Gardner y Jane Fonda.

“Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en el Floridita”, fue una de las frases que popularizó Hemingway. Todo el que visite La Habana deberá apuntar estos dos lugares a su recorrido como impostergables. Pasar por La Bodeguita del Medio para tomar un mojito e inmortalizar su nombre en uno de los muros y también asistir al ritual de una noche en Floridita, para probar las más ricas combinaciones frutales con ron de la isla y escuchar lo mejor de la música local, con la presencia de Hemingway que vigila el salón, acodado en un extremo de la barra, ya convertido en frío bronce. 

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