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Buceo entre barcos hundidos, otra razón para visitar Porto de Galinhas

Esta actividad, que puede practicarse entre los meses de octubre y marzo, permite el contacto con la fauna marina y naufragios.

Prensa Porto de Galinhas
Prensa Porto de Galinhas

En 1939, el mundo vivía la eclosión de la Segunda Guerra Mundial que sumió a decenas de naciones en un profundo conflicto, pero un sobreviviente atravesó el Océano Pacífico para contar esa historia debajo de las aguas del litoral nordestino. Gonçalo Coelho, como suele ser llamado, es un navío de desembarque de tropas que pertenecía a la marina norteamericana y fue utilizado durante las operaciones militares en el año 1944 en Japón.

En la década de 1970, la embarcación fue adquirida por una empresa brasilera para transportar cargas entre Recife y Fernando de Noronha. Recién en 1999, el buque sexagenario puso fin a sus actividades naufragando a 14 kilómetros de las piscinas naturales de la playa de Porto de Galinhas en el balneario pernambucano. "Cuando llegué a Ipojuca, fui a bucear al mar y quedé fascinado con la belleza de las distintasespecies marinas y los navíos hundidos", cuenta Michel Russi,un suizo radicado en Brasil hace 18 años.

Prensa Porto de Galinhas
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Gonçalo Coelho y los demás barcos, que están hundidos a una profundidad de 32 a 35 metros y forman un arrecife artificial, se pueden explorar por medio del buceo. Este atractivo bastante solicitado en el destino puede practicarse por intermedio de la Escuela y Operadora de Buceo Aicá Diving, dirigida por Michel Russi.

El paseo subacuático para buceadores experimentados y certificados cuesta 320 reales e incluye dos prácticas de buceo diurnas, además de la lancha. El equipo extra se puede alquilar por 30 o 40 reales. Con esta modalidad, se pueden explorar barcos hundidos e ingresar a ciertos compartimientos de las embarcaciones, aparte de observar, por ejemplo, las anclas de cuatro metros de un galeón cubierto por esponjas y corales, que naufragó misteriosamente hace más de 300 años. "La fauna que se aglomera alrededor de los navíos es extremadamente rica por la gran cantidad de tortugas, rayas, meros (un pez que puede llegar a pesar 200 kg) y otras especies", destaca Russi.

Foto prensa Porto de Galinhas
Foto prensa Porto de Galinhas

Los aventureros inexpertos tienen la posibilidad de practicar el bautismo de buceo, una modalidad con instrucción teórica y práctica con un valor de 250 reales por medio de la cual se bucea a una profundidad de seis a ocho metros. "Es un paseo de 40 minutos. Primero el guía y los alumnos van a un lugar llano donde el turista aprende a comportarse y respirar bajo el agua", explica el instructor suizo. Antes de la práctica, es necesario responder un cuestionario sobre las condiciones de salud, completar un formulario de responsabilidad y participar de una clase teórica en un aula.

Según Michel Russi, el período ideal para realizar buceo en el lugar es entre los meses de octubre y marzo. Se recomienda realizar una reserva con anticipación, preferentemente antes de hospedarse en el destino. La Escuela y Operadora de Buceo Aicá Diving está situada en Rua Beijupirá, número 1001. Para más información sobre los paseos y cursos impartidos, visite http://www.aicadiving.com.br/.
 

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