Megan Sullivan viajó a través de 12 países en 13 días para conocer las 7 maravillas del mundo moderno y con un solo objetivo: disfrutar de la vida tras una serie de adversidades que la habían golpeado.

Todo comenzó en el Valle de Yosemite, en Estados Unidos, donde tratando de escalar una montaña sufrió una grave caída. A la semana, protagonizó un accidente automovilístico conduciendo su moto Vespa, a lo que se sumó días después un diagnóstico positivo de cáncer de piel, en un chequeo de rutina. Muchas malas noticias para el mismo mes.

"Pese a lo que me estaba pasando, tuve un gran momento de claridad: sobreviví. Empecé a reconsiderar la forma en que estaba viviendo mi vida", dice Megan.

"Tenía que dejar de pensar que mis objetivos eran imposibles y empezar a decidir cómo iba a vivir mi vida cotidiana. Este año me dio una oportunidad y voy a seguir experimentando la aventura más grande de todas: mi vida", agregó al recordar el momento en que decidió emprender la alocada aventura de ir tras las siete maravillas modernas.

Primero fue el turno de las ruinas de Chichen Itza, uno de los principales sitios arqueológicos de la península de Yucatán, en México. El segundo día de su travesía, Sullivan llegó a Machu Picchu, la ciudadela incaica construida a mediados del siglo XV, en las cercanías de Cuzco, en Perú.

Tras dos días de viaje, llegó a Río de Janeiro -la Cidade Maravilhosa- lo que le permitió conocer el magnífico Cristo Redentor de más de 30 metros de altura, ubicado en la cima del cerro Corcovado.

Luego de cruzar el Atlántico, su vertiginoso viaje la llevó a Italia. Ahí recorrió el Coliseo romano, el famoso anfiteatro, construido en el siglo I d.C.

El día número ocho de su travesía la encontró en medio Oriente descubriendo Petra, un importante enclave arqueológico ubicado en Jordania. Una ciudad literalmente esculpida en la piedra.

Unos cuantos kilómetros hacia el este, su recorrido por Asia la llevó hasta la India, donde Megan conoció el Taj Mahal. El complejo de edificios construido entre 1631 y 1648 en la ciudad de Agra, se erigió en honor de la esposa favorita del emperador musulmán Shah Jahan, que murió en el parto de su decimocuarta hija.

El último y día del viaje finalizó en China, con el recorrido de la Gran Muralla, una antigua fortificación construida y reconstruida entre el siglo V a. C. y el siglo XVI.

Sin dudas un gran viaje de más de 45 mil kilómetros que le permitió una de las cosas más importantes para el ser humano: sentirse viva.


Día 1: Chichen Itza


Día 2: Machu Picchu


Día 4: Cristo Redentor


Día 6: Coliseo


Día 8: Petra


Día 11: Taj Mahal


Día 13: Gran Muralla de China